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Me despido cantando de alegría y felicidad por este año a punto de terminar, porque han sido muchas las alegrías que me han dado mis amigas/os del blog. A la gran mayoría no los conozco, pero siento que están aquí, algunos anonimamente, algunos leyendo las cosas que escribo, otros buscando información, otros simplemente ofreciendo amistad y cariño ,-esos forman parte de "los incondicionales"-, que estuvieron, están y seguramente estarán (si no los canso antes jeje) . Todos se sienten cuando miro el blog, es algo que no se puede explicar, pero desde este lado se ven muchas personas a las que agradezco enormemente su presencia y paciencia porque eso es de gran ayuda.

En este segundo comienzo de año (de Selvita Blogger) me puse a pensar cuantas cosas pasaron desde que mis pensamientos se hicieron públicos, y llenaron ese vacío y esas ganas de decir esas cosas que nunca se tiene la oportunidad de dejar aflorar cuando uno se relaciona físicamente y donde tiene que escuchar y ser escuchado. Y como yo en eso de escuchar no me destaco, ha sido muy bueno monologar a piacere. Lo bueno del blog es que he podido decir todo lo que quise, y como terapia lo recomiendo.

Una mención especial para aquellos sitios que me enlazaron y con ello posibilitaron que muchas personas se enteraran que yo existo. Agradezco a Sordos.com, a Signoblog y a Manos que Hablan entre otros por su apoyo.

Bueno, y como tengo una hermosa voz, que se parece algunas veces a Jorge Rojas, otras a Tamara Castro, otras a José García y hasta a El Chango Nieto, y como ayer me levanté con un "Sueño" que tenía que ver con un mundo de mejores oportunidades para todos, me esforzé e imité al grandioso Luis Miguel (jeje).



Ha sido muy lindo el 2010; y espero que el 2011 sea tan generoso o mejor para todos.

Un abrazoteeeeeeeeeee

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Y más que eso, no he parado de llorar viendo a mi amigo haciendo este tema, no se lo pueden perder.

Julio llegó a casa con el cd y me dijo: -quiero hacer esta canción, necesito que me ayudes para hacerla como vos. Eso sobrepasó todos mis sentidos y ahora que veo el trabajo terminado, lo miro y casi no lo creo. Trabajó mucho para memorizar la letra y llevarla a lengua de señas.

¡Nadie podría haberlo hecho mejor! ¡¡¡¡ Felicitaciones Julio !!!!

A Paulita, todo nuestro agradecimiento por acompañarlo, es una gran amiga y fiel compañera de nosotros los sordos y entusiasta de las cosas que hacemos y que nos hacen sentir muy bien a los sordos, porque demuestra que también podemos.

Un abrazo.

Selvita.



Nota: en mi canal de You Tube http://www.youtube.com/user/selvareyes verán otro video anterior de Julio. Creo que ha mejorado muchísimo, es más, creo que ha empezado a sentir la música en su interior.
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Me han pasado cosas tan bonitas desde que comencé el blog que agradezco a Dios por ellas y por tener la oportunidad de compartirlas con ustedes. Antes del blog no sabía nada de internet y me perdí de tantos amigos que hoy me da esta tecnología. Cuántos vacíos desaparecieron, si sólo hubiese descubierto esta maravilla en esos años tan callados y en silencio que viví, es más, creo que nunca me hubiese sentido sola. Gracias amigos por estar aquí.

Pero seguro que por algo pasan las cosas y todo tiene su justo momento. Tampoco reniego de esos tiempos porque aprendí muchas cosas y todo eso me ha servido para ver la vida de un modo que no hubiese sido posible sin esas vivencias. Evidentemente somos lo que fuimos y vivimos y todas las experiencias, buenas y malas nos sirven para dar forma a la persona que hoy somos.

Algunos amigos se sorprenden de las cosas que escribo y de las que puedo leer siendo sorda, la mayoría de mis amigos no oyentes han logrado muy poquito en lo específico a leer y escribir y hay mamás que me preguntan acerca de cómo ayudar a sus hijos sordos. Yo sé que es difícil porque es bastante complicado hacerlo teniendo en cuenta que no todos tenemos el mismo patrón de sordera. La sordera priva al niño de la información (auditiva) no formal desde su más corta infancia, mientras juega escucha inconscientemente a sus padres o la tele, luego aprende a leer y practica con todo lo que le llega a sus manos y todo ello incrementa su vocabulario. Aprende las conjugaciones verbales y como aplicar un "mi" o un "mío" o un "yo" por ejemplo en una conversación.

Yo tuve la dicha de ser oyente cuando chiquita, lo suficiente para entender estas cosillas. Si a eso le agrego que en aquellos años de mi infancia no había tele, es claro que descubriera la pasión por la lectura. No puedo decir que haya leído a Sócrates o Borges, de haber podido seguramente habría tenido mis preferencias, pero la situación en casa nunca dio para eso, lo cual no impidió que amara leer todo lo que caía a mis manos. La revista "Así" que mi hermana mayor solía llevar cuando iba de visita, las historietas que me prestaban, algún que otro Billiken ya recortado, las fotonovelas que eran mi pasión y que alguna amiga me prestaba, en fin, dada la escases todo era bienvenido. Cuando papá cobraba la cosecha solía darnos unas monedas por ayudarlo y yo rápidamente las convertía en revistas usadas que fueron mi mayor tesoro y que conservé por muchos años. A veces exasperaba la paciencia de mamá que veía que en cuanto tenía un minuto libre me perdía en la lectura, me llamaba Don Quijote.

Fue una bendición el que me gustara tanto, ya que a través de la lectura obtuve la información y los conocimientos que el oído me negaba. Creo que de no haber sido así probablemente hoy no podría leer y escribir adecuadamente. Este es uno de los sueños que más de uno de mis amigos sordos quisiera alcanzar y lo expresan frecuentemente. En el cole las maestras ya me conocían y cuando terminaba antes la tarea, -cosa que me preocupaba por hacer-, podía acceder a los libros de la biblioteca que no se podían sacar del cole, pero tenía una maestra maravillosa que sabía cuánto me gustaba y que en casa no nos podían comprar ni los que pedía el colegio que más de una vez me los prestaba sin que nadie supiera.

A esas mamás que me preguntan les voy a contestar y quiero que quede claro que siguiendo el razonamiento inverso que hace mi esposo al decir -muchas personas te van a aconsejar que no te pongas un kiosco pero ellos ni tuvieron ni trabajaron en uno. Yo voy a hablar de los sordos porque yo si soy sorda. Y lo primero que les digo es que les insistan con la lectura, y si sus hijos no son amantes de ella busquen la forma con aquellas que le llaman la atención, el secreto es el incentivo. Y ese incentivo es que después ustedes puedan interesarse con ellos sobre lo que han leído y ellos les cuenten lo que aprendieron.

El otro día, una persona en YouTube, después de ver una canción mía en señas, me preguntaba si estaba permitido vocalizar mientras se hacen señas; y esa consulta proviene seguramente de la enseñanza de LS. Los profesores creen conveniente no gesticular y estoy convencida que esto vale para las personas oyentes que están aprendiendo la LS pero una vez logrado el aprendizaje es absurdo no hacerlo porque eso ayuda al sordo a oralizarse. Sería una gran ventaja para los profesionales que cumplen la tarea de oralización o de recuperación después del implante tener conocimiento del LS porque lograrían más rápidos resultados y reemplazarían esos cartones con dibujitos, que en definitiva son señas (escritas) lo mismo.

Por ejemplo, si hacemos en señas mamá y adicionalmente gesticulamos la palabra y le mostramos un cartel con esa palabra escrita, el niño sordo utilizará 3 sentidos y los relacionará logrando un mayor beneficio del aprendizaje y del tiempo empleado en éste. Si ud tiene un familiar sordo y no conoce un profesional que aplique estas técnicas, pruebe de ayudarlo ud misma y le aseguro que logrará excelentes resultados. Algunos de mis amigos están muy bien oralizados, gracias a sus madres, porque utilizaron esta técnica y si a ello le sumamos el despertar su interés por la lectura, sin dudas que el proceso será aun más beneficioso. Confíe en ud misma, el instinto que nos viene del interior es tan bueno y produce los más sorprendentes resultados porque con los seres que amamos difícilmente nos podamos equivocar.

Les cuento algo personal, cuando era chiquita mamá y papá solían llevarnos una vez al año a misa porque (por suerte) no se podía asistir más seguido si no lo hubieran hecho. Particularmente me aburría y le decía a mamá -no me gusta, no escucho, no entiendo nada. Y cuando lo hacía, para colmo mal y fuerte todos me miraban feo considerando que era una falta de respeto. Mamá se persignaba mirándome y diciendo -no digas eso, Dios se apiade de tí, si no vas a ir al infierno;  y verdaderamente me pasé mucho tiempo asustada pensando que allá iría si no me gustaba la iglesia. Ya más grande mis hermanas, algunas de las cuales son evangélicas, pensaron que era porque no calzaba en el catolicismo y fui a una iglesia evangélica. Tampoco me gustó pero ya no me asustaban. El problema no eran las iglesias, era lógico que me pasara si no escuchaba y una hora parada imitando gestos no era grato. Sin embargo, eso no me impide mi buena relación con Dios y al ser una relación sin intermediarios siento que es más positiva porque además siento sus respuestas y el amor y lo que una charla con El me trasmita. Para mí es como dialogar y "escuchar sus palabras" lo que por lo menos en esos momentos me hace no sorda y seguro que es mucho mejor que estar esforzándome y no escuchar sólo por complacer con una imitación a quienes me observan.

Por eso les sugiero dialoguen con su ser interior, sea este el que ustedes quieran, y seguramente afloraran las respuestas que están dentro de nosotros mismos y no teman porque una madre nunca se equivoca cuando de su hijo se trata. Siga su corazón y lo hará feliz y si no aprende lo suficiente a ustedes les dará la paz interior de saber que hicieron lo mejor por su hijo.

Finalmente, puedo asegurarles que mis amigos sordos mas desventajados en lo idiomático son muy felices cuando están con otros sordos. Cada uno va encontrando su zona de confort y aprende desde allí a vivir lo mejor posible. Por supuesto que no es fácil para ellos, yo pasé de sentir que ser sorda era culpa mía a enojarme con Dios, con mis padres, con toda la sociedad,  hasta comprender que estas cosas son parte de la vida, algunos nos toca ser sordos a otros ciegos también pobres a otros ricos (los menos), pero lo mejor que me pasó es darme cuenta que no importa lo que te toque si no la forma de vivirlo y como dijo alguien, ser felices con lo que tenemos, no vivir sufriendo con lo que nos falta.
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Esperando dar un cambio al blog, aunque más no sea un toquecito distinto, he pasado mucho sin escribir y dado que mi colaborador sigue dando vueltas (me parece que Hugo quiere cobrar por su trabajo jeje), aquí va la nota nueva, … el cambio será más adelante. 
 
Prometí hacer una sobre mis amigos sordos, espero que les guste y aquellas personas que tienen discapacidad auditiva seguro se sentirán identificadas en más de una vivencia.
Aún a riesgo de ser reiterativa en este punto, esta nota tiene mi permanente defensa de la lengua de señas que más de una vez ha sido cuestionada por personas ajenas a ella. Es casi como el opinador que te da 20 razones para no ponerte un kiosco, pero que nunca tuvo uno propio, ni siquiera estuvo empleado en uno, pero que pese a ello, es todo un experto. He visto, leído y vivido como se la ha tratado de desprestigiar, quizás por eso soy una defensora de ella, y de los derechos que sólo el sordo debiera tener en cuanto a si es conveniente o no. No es en vano que muchos de ellos se muestren a la defensiva cuando el tema se trata, (generalmente tratando de despreciar su valor). Cómo no entenderlos si mientras más me involucro con ellos más me convenzo de sus beneficios.

 
Imaginemos por un momento ser sordos o tan solo pensemos que hacemos cuando a través de un cristal o de una distancia que nos impide escuchar queremos comunicarnos ¿qué hacemos? Sin duda nos comunicamos con las manos y los gestos. Si nos detenemos y lo analizamos es tan sencillo darse cuenta que los sordos tienen todo el derecho a que se les respete en sus prioridades. 

 
Gracias a Dios eso está cambiando, pero yo escribo sobre ello porque aun quedan personas que por especulación o quien sabe cuántas obstinaciones siguen convenciendo a otros que no es conveniente, que solo la oralización es importante. Hay de todo y para todos y cada uno escoge lo que cree que es más conveniente para sí; yo misma me analizo porque al comienzo de mi aprendizaje me avergonzaba de usarla, y llegué a la conclusión que era por los pre-juicios que me imponía parte de esta sociedad, hoy, libre de ataduras y prejuicios disfruto de ella, la amo y orgullosamente la divulgo en cuanta ocasión tengo. Cuando se acaben estos inconvenientes y la LSA sea aceptada por todos, seguramente los sordos dejaran de estar a la defensiva, se relajaran y dejaran de tener miedo que les sea arrebatada.

 
Cuando entro en el mundo de las señas contaba con una profesora oyente y un profesor sordo en un grupo de sordos que se manejaban sólo con señas. Guille un gran amigo, podía expresarse con algunas palabras y fue mi salvavidas en esas situaciones que se me hacían difíciles. Fue gracioso el comienzo dado que poco entendía y en más de una ocasión pensaba que yo estaba destinada a estar sola, ya que con oyentes me resultaba difícil y con los sordos más jaja. Ellos me solían tomar el pelo simpáticamente y nos reíamos tanto que me hacía pensar que valía la pena seguir, que ya lo conseguiría y podría hacer lo mismo jaja. Debo reconocer que mi primera impresión me hizo verlo como un lenguaje muy pobre y que no cubriría mis expectativas pero nada más meterme en las señas me demostró lo equivocada que estaba. Hoy llevo 8 años como signante y aún sigo aprendiendo señas nuevas, reconociendo el sentido de los gestos, admirándome de la memoria de los hechos para señalar hacia el lugar en que estaba sentado Juan cuando se habla de él sin necesidad de aclararlo y tantas sorpresas que fueron enriqueciendo mi propio lenguaje
 
De las novedades me enteraba apenas nos juntábamos y yo me preguntaba como hacían para estar tan informados. En ocasiones incluso le pasaban información a los oyentes cuando de lejos ellos no escuchaban y con su mágico lenguaje podían más que con sus buenos oídos. Cuando empecé a entenderme con ellos y a manejar las señas con fluidez nos entreteníamos contando cosas que nos habían sucedido, percances propios de la sordera y nos moríamos de risa. Para que conozcan un poquito a mis amigos les contaré algunas cosas de algunos de ellos, vivencias y situaciones particulares y su lucha para derribar las barreras del silencio que les dificultan integrarse al mundo de las mayorías oyentes.

  
Robertito es el chispita y caradura que sobrevive a cualquier situación, Roberto no habla nada ni siquiera modula pero su viveza para caer simpático hace que se meta al mundo en su bolsillo jaja. Solo tiene 24 años pero los vive a full, no se pone obstáculos y nada lo detiene cuando quiere algo; en una ocasión lo invitaron a una fiesta y no tenía ni un centavo. Pensaba y pensaba porque a la fiesta iría,  y así decidió visitar al cura del pueblo, entró a la iglesia que a esa hora estaba sola y empezó a pasar los dedos por el mobiliario y con gesto de desaprobación miraba al cura proponiéndole hacer una limpieza si le daba unos pesos, con risas me contaba “a un pobre sordo nadie le niega esa changa”. Después de hacer un poco de espamento recibió una propina que no cubría lo que necesitaba, salió y para completar decidió andar algunas casas ofreciéndose para arreglar el jardincito del frente; tendría que trabajar un poco, cosa que no le gusta jaja pero bien lo valía su salida, en todo esto se están perdiendo la simpática cara de mi amigo que es única mientras me lo contaba. Roberto ha viajado por casi toda la Argentina, tan solo lo decide, se va y en el camino va resolviendo la parte económica que es la que menos le preocupa ya que siempre tiene un as en la manga para zafar y salir airoso en esas situaciones. Puede un día repartir tarjetas, limpiar alguna vereda, o ayudar a alguna señora con las compras; cuenta lo que obtuvo y si le alcanza para el hotel y la comida ya está hecho; no piensa en el día siguiente cuando llegue lo resolverá no lo duda.

 
Dieguito es el más querido por todos por su inocencia, y su buena predisposición para ayudar que hacen que el más duro se desarme con tanta ternura, lo estoy extrañando porque hace mucho que no lo veo. La bicicleta es su medio de locomoción, abusa de ella todo el día por eso está tan flaco y fibroso. Él todo lo conoce, si vacunan hoy a los jubilados, él sabe dónde; si va a estar en oferta la carne en el supermercado, él sabe cuándo; si se va a filmar una película en la ciudad, él sabe dónde se hará el casting. Diego todo lo sabe y si no lo intuye porque es muy observador, tiene muchos amigos oyentes y todo le llama la atención. Las pocas veces que lo he visto con la mirada perdida, como pensando para adentro ha reaccionado apenas le tocan para llamarle la atención, se sacude los problemas y empieza a sonreír. Ah, y como actor es multifacético, no hay papel que le represente un problema, mira y aprende muy rápido. Para lo único que no sirve es para bailar folclore, es, como se dice acá “de madera”.

 
Julio es como un hijo, siempre nos visita, nos sorprende a cualquier hora pero siempre es bienvenido en casa. Actualmente trabaja en Córdoba donde momentáneamente se ha independizado, con Julio es con quien más cerca estamos afectivamente y es una muestra de los pre-conceptos, porque cuando nos conocimos era con el que menos onda tenía, no me daba ni cinco de hora y con el paso del tiempo llegamos a ser los mejores amigos, el vive soñando con la mujer de su vida siempre buscando su alma gemela y todas le vienen bien jaja, también le gusta el teatro y las danzas folklóricas, hemos compartido escenarios y momentos inolvidables.

 
Ale y Mely, son las amigas con las que también compartíamos el trabajo; con Ale es con quien más comparto salidas, Mely de quien más aprendo en señas. Aclaro en LS los sordos tienen un 80% de señas propias, no las que se aprenden en la facultad, pero que son las que están de moda: internet, facebook, las compañías de celulares y …., todas ya tienen su correspondiente seña. A propósito, que gran adelanto ha representado para los sordos los mensajes de texto via celular. Cada uno va agregando señas al amplio lenguaje; varían de una provincia a otra y como Mely tiene tantos amigos en distintos puntos del país está bastante canchera e incluso me enseña de otros países, es muy interesante charlar con ella. Si usted aprende LS el sordo seguro lo va a entender, pero si se integra y comparte su amistad se sorprenderá de los muchos códigos que tienen y comprenderá porque es tan distinta la relación entre amigos a la que se tiene con los que solo saben lo básico. A Mely le gusta enseñar, ella es una de las profesoras que hemos tenido cuando dictamos cursos de señas para oyentes. No le hace falta un intérprete porque rápidamente se da a entender y capta la atención de los oyentes que se admiran de la diversidad de herramientas que usa para dar a conocer una palabra que está enseñando. Ale es más reservada y lo suyo es las manualidades en dónde es muy persistente y laboriosa.

 
Y contándoles estas cosas me acuerdo en una oportunidad que me ausenté por estar en Mendoza mi esposo fue invitado al cumple de Ariel otro amigo sordo que al igual que todos los demás le tienen mucho cariño a mi esposo como él a ellos y Hugo se animó sin tener prácticamente conocimiento de las señas, cosa que hoy maneja con alguna soltura, ahí supo lo que era quedarse descolgado y siendo blanco de todas sus diabluras y tomadas de pelo que con buena onda le hacían mis amigos, por suerte estaba Gabi que es hipoacúsica y podía participarlo y defenderlo de las chanzas que era objeto, me hubiese gustado verlo jaja. 

 
Ramoncito llega al grupo ya grande, tiene 35 años aprendió en el Programa Manos que Hablan a deletrear su nombre, traducir su apodo “ojito” (por uno que lo tiene cerrado), su domicilio, que vive en Mercedes, y estaba tan feliz que en la primera fiesta de sordos en la que participó, todo el tiempo quería meter la cuchara, sentirse parte y al fin poder expresarse, lo que nunca había hecho. Lo gracioso era que a cada rato pedía la palabra y todos lo mirábamos esperando algo mas pero solo repetía -yo Ramón apodo “ojito” vivo en Mercedes y ahí la cortaba porque no sabía mas; al rato hacía lo mismo. El solo hecho que lo atendieran lo animaba a volver hacerlo hasta que los chicos se cansaron y lo mandaron a freír papas y que aprendiera mas. Lamentablemente no podía ir mucho al curso porque tenía que trabajar y ahí quedo todo su aprendizaje, es gracioso porque cada vez que se encuentra con nosotros los sordos, repite el mismo discurso y así va por la vida “Yo Ramoncito………… Es muy responsable, y la falta de señas y oralización le han dejado con escasas oportunidades laborales, o sea, las peores y más mal pagas están disponibles para él. Trabaja en la construcción y lleva una vida solitaria y en silencio pero como no entiende de maldades y segundas intenciones se lo ve siempre alegre.

 
Guillermo es muy buen mozo, con cuerpo de mucho gimnasio, un Adonis jaja. Cuando niño escuchaba algo con audífonos, pero no se pudo acostumbrar y menos porque era objeto de burlas por otros niños. Creo que nunca aceptó su condición y ojalá algún día se pueda implantar. Es un excelente ser humano, y cuando hemos intentado hacer algunas cosas es el que pone seriedad al resto. De él me gusta su responsabilidad, su cordura y sus ganas de vivir. Tiene un gran aprecio por Hugo y es recíproco porque han compartido lindos sueños. Está siempre organizando actividades deportivas y se está integrando con sordos de otras provincias. Le gusta viajar y cuando puede, y el trabajo se lo permite, se sube al colectivo y parte a ver a sus amigos.

 
José es un caso muy especial y quedó sordo hace pocos años. Lo que le ocurrió a José le podría pasar a cualquier persona, ya que por problemas con sus riñones tiene un tratamiento con fuertes medicamentos que lo dejaron sordo. Esto le pasó de adulto y como no tenía problemas auditivos anteriores la vida le dio un verdadero cachetazo. Toda su vida transcurrió en el campo, pero “campo en serio” y le cuesta muchísimo hacerse entender y él tampoco entiende porque no ha podido desarrollar lectura labial ni ningún otro mecanismo de defensa para compensar las repentinas dificultades. Todo esto le mantiene muy aislado, muy solito y aferrado al lápiz y el papel, administrando las pocas señas que ha aprendido, que pese a escasas, le viene muy bien cuando su interlocutor las emplea. José es de esos casos en que no es posible un implante y no se si un audífono le ayudaría. No está muy felíz con su destino porque a él le gustaría regresar al campo y a sus animales pero las diálisis lo tiene atado a la Ciudad.

 
Francisco es de mi edad más o menos, está casado con Norma, ambos sordos y ella también es ciega. Quiero y admiro tanto a Francisco, el es tan optimista, siempre está contento y mira todo con  bondad y tanto amor que no es para menos mi admiración. Recibe pensión y también trabaja en lo que puede, sin contar que es el que cocina y hace la mayoría de las cosas de la casa y aun así se hace tiempo para charlar con Norma con la que tiene gran paciencia para comunicarse con señas. Como dije ella es ciega y requiere de mucha dedicación para traducirle en señas, para que tengan una idea adjunto un video para que visualicen el modo de comunicación; es muy importante saber esto ya que es bastante común la sordo-ceguera en los sordos, yo tengo otros amigos con este problema. Algunos nacen con ambas discapacidades a otros se les presenta a temprana edad, no puedo contar mucho con respecto a mis amigos porque en algunos casos lo ignoran y no soy yo quien debe informarlos es un gran dolor para ellos y su familia seguramente necesitaran de ayuda profesional, de aprendizaje de Braille y señas como se ve en el video, pero eso no impide las ganas de vivir y crecer, ahora se estarán dando cuenta de cuando les contaba lo mucho que aprendí con ellos y de mirar la vida de manera diferente y agradecer a Dios por lo que tenemos.


video
 
Me gustaría que estos casos, el de José, el de Francisco y el de Ramoncito sirvan para darnos cuenta lo importante que es el mundo de las señas y que la debilidad no es una opción para ninguna persona.


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Felíz Dia de la Madre

Hoy Domingo 17 de Octubre es el "día de la madre" en Argentina; para ellas y todas las mamás del mundo el más afectuoso de mis abrazos, y esta zamba que les dedico, en especial a la mía, que desde hace 35 años me guía desde el cielo.

Quise rendirle un merecido homenaje de la mejor forma que puedo expresarlo, o sea, cantando en mi querida lengua de señas.

Mi madre encontraría felicidad al saber que yo la encuentro. Cuando yo vivo algo hermoso, ella lo agradecería. Mi madre pediría por mí, incluso cuando yo solo pido por mi misma. Mi madre me daría el mundo entero si fuese posible.

Se que mis hermanas y mi hermano se suman a mi homenaje porque el sentimiento que nos une es el mismo. Todos sus hijos saben de su valentía y esfuerzo que significó alimentar, educar y guiar a 11 hijos.

Esas buenas enseñanzas las estamos trasmitiendo a nuestros propios hijos y por ello va también mi mayor homenaje a mis hermanas, buenas madres como fue Mamá.






Gracias Mamá.
Hola, feliz de compartir nuevamente con ustedes.

Vuelvo a mis 23 años, -casi ayer jeje-, después de haberla remado por muchos años con muchas dificultades, me convencí que quizás el audífono no era tan feo, y decidí aceptarlo, fue magnífico todavía me acuerdo era un “Widex A12” no sé si todavía existen, lo conseguí por el Ministerio de Bienestar Social. No podría olvidar esos detalles si ahí fue donde conocí a mi esposo, él tenía una representación de Widex. Fue muy simpático cuando nos conocimos porque yo estaba en la recepción hablando del tema con su secretaria y él, de una oficina contigua me escuchaba, ya que hablaba fuerte y según él tan gracioso que no pudo contenerse diciéndose, tengo que conocer a esa personita, imaginen tenía 23 años y hablaba como de 5, y ¡wow! quedó flechado con la “sordita” jaja, (lo puse entre comillas porque no me gusta), suena lastimoso prefiero sorda y en esto coinciden mis amigos que opinan igual jaja.

No esperé mucho, a los dos meses me avisaron que había llegado. Cuando me lo pusieron fue mágico, escuchaba sin leer los labios, jamás lo olvido, vivía molestando a todos, habláme de atrás a ver si escucho, desde la otra habitación, de la calle…... Realmente no lo podía creer y me arrepentí por todos esos años perdidos sin usarlo. Salir a la calle era terrible, sentía que los autos me atropellarían si no cruzaba corriendo, hacía muchos papelones por temor. Aun con todas las ventajas que me daba, luchaba con los prejuicios que tenia a esa edad, me parecía horrible visualmente y no quería que nadie lo viera aunque era evidente el cambio para los que me conocían, muchas veces quise prescindir de él, como si me revelara a usarlo e intentaba dejarlo pero eran tantos los tropiezos que volvía y me lo ponía ¡uff! qué alivio y ahí creo empecé a amarlo (dicen que el amor a veces nace de la necesidad).

Con el audífono fue así no lo dudo. Cambió mi vida, fue la época que mas disfruté de los sonidos, y éstos mas la lectura labial que había desarrollado increíblemente, hacían que pareciera oyente y así me sentía, escuchaba la música, el teléfono, las voces graves las escuchaba perfectas ya que agudos nunca tuve. También con ayuda profesional empecé a hablar mejor, veía que ya no me miraban sorprendidos cuando hablaba. Era feliz y creo que se lo decía a todo el mundo.

Debo aclarar que no todas las personas obtienen el mismo resultado al escuchar mediante un audífono, algunas con menos discapacidad que la mía no consiguen los mismos resultados. Tuve la suerte de ser de esas (pocas) personas que logran magia con él, que felicidad!

Como ya saben, ese 10% que escuchaba más lo que me daba el audífono que era mucho para mí, se fueron esfumando y volví a tener serias dificultades. A los 34 años los médicos ya me hablaban de la posibilidad de un implante, pero no era fácil, es una operación muy cara y las posibilidades de conseguirlo eran escasas.

Casi sin darme cuenta, me volví solitaria, no me gustaban las reuniones, me aburría y solo disfrutaba de aquello que visualizaba. En una oportunidad mi esposo quería ir al teatro a ver a “Les Luthiers” y nunca hacía nada que no pudiera compartir conmigo, decidí acompañarlo, él merecía mi esfuerzo, pensaba que si me concentraba en las luces y lo visual no sería tan malo, fue un fiasco, el espectáculo de “Les Luthiers” no tiene nada de luces ni de visual, hay que escucharlos, según parece son muy buenos y graciosos. En la oscuridad de la butaca miraba como todos se descostillaban de risa y me sentí invadida por la amargura de no escuchar, y me puse a llorar en silencio, quería salir a tomar un café y ver la gente pasar, eso era maravilloso para mí y lo sigue siendo, pero no quería arruinar la velada a mi esposo, igual se puso triste cuando salimos y se dio cuenta, que precioso me acuerdo que me dijo, nunca más gordita no me hace falta el teatro para ser feliz, vamos a un café.

Con esa actitud, seguramente hacía que mi esposo y mi hijo se adaptaran a mis costumbres, privándose de otras que seguramente disfrutarían. Aunque no todas eran desventajas para ellos jaja, en casa a veces se vivían situaciones que para otros serian desopilantes, en un mismo ambiente mi hijo escuchaba música o tocaba la guitarra mientras Hugo trabajaba en la compu y yo veía tele sin sonido y ahí nadie molestaba a nadie. Hoy eso está cambiando después del implante.

Obviamente en mi interior tenía anhelos de otras cosas y ahí es cuando conozco a la comunidad sorda. Así como dije que mi mejor época en el mundo de los sonidos fue cuando tuve el audífono, la mejor de sorda la pasé cuando me integré con los sordos, volví a ser feliz, cuanto teníamos para compartir, era dichosa, pero de esto hablaré en otro post.

Cuando tuve la posibilidad del implante, lo que más me atraía era la posibilidad de escuchar la música, ya que siempre cantaba en señas y pensaba, que si la escuchaba, me sentiría completa, porque amo la música, cosa que no puedo compartir con mis amigos, a ellos no les interesa mucho porque nunca la escucharon y no tienen idea de lo maravillosa que es, quizás sea mejor, para que añorar lo que no se puede tener. También pensé que el implante sería bueno por mi familia, si lograba escuchar compartiríamos mas, los había abandonado un poco por ese mundo nuevo y bello que había encontrado.

Hoy implantada puedo volver a integrarme de alguna forma con oyentes. Y me gusta, pero ahí dentro mío sentía un desosiego que no podía descifrar y leyendo el blog de Olivia que es una amiga implantada, encontré respuesta a esos ecos interiores, ella le ha puesto toda su pila al implante y ha tenido grandes logros, ayuda y da fuerzas a aquellas personas que deciden implantarse. A Oli le sugirieron las señas antes del implante, y en un pasaje de una nota suya dice “ Y para qué? Para hablar con quien? No conozco sordos, tengo que borrar a todos mis amigos y conocidos y empezar de nuevo?. No lo deseaba……”. ¡Ohhh! he aquí la respuesta, eso me está pasando a mí; prácticamente todos mis amigos son sordos y los oyentes saben señas, no puedo dejar todo eso pero también me encantan los sonidos y quiero logros para tener una mejor comunicación con mi familia que es oyente y creo que se merecen que siga esforzándome.

Cuál es la solución?, ya tengo la respuesta “en el medio” ese es mi lugar. Quizás mi recuperación sea más lenta, quizás no sea el camino más fácil, es difícil equilibrar en dos fuerzas tan distintas pero de igual importancia para mí, esa es mi fórmula para ser feliz, “vivir en dos mundos” como alguna vez lo dije.

Con esta respuesta puedo seguir esforzándome para escuchar cada día un poquito más sin abandonar mi mundo de las señas. Así pienso y siento hoy, mañana Dios dirá. La vida nos lleva por caminos que a veces ni imaginamos. Lo importante es seguir el camino que te hace feliz, sin descuidar a otros. Yo soy feliz, abandoné mis prejuicios, hoy puedo mostrar orgullosa mi implante y ya no me duele decir “prendan la luz que no escucho”. Cuánto he conseguido, seguiré luchando por mí, por los que quiero, en especial mis amigos sordos que serán tema de mi próxima entrada.

Mil gracias por el aguante. Los quiero mucho son mis amigos también. Un abrazo y hasta siempre.

Nota: En el mundo de las señas identificamos rápidamente a las personas por un apodo. Si la persona que llega al grupo no tiene uno, éste es decidido por los sordos. Se busca para aplicarlo alguna particularidad de esa persona, alguna diferencia física visible, un comportamiento, algún gesto repetitivo o una actitud. A mí me pusieron “Sonrisas”, debe ser porque ellos me sacan tantas jaja.
Viejito querido que desde el cielo me sigues acompañando, hoy te estoy escribiendo por ser el día del padre, pero lo cierto es que no me hace falta un día especial para recordarte, siempre estás aquí y aunque hace ya 29 años que partiste, mi corazón late muy fuerte mientras te escribo. Quizás de todo lo que he puesto, no te guste lo de viejito porque eras tan coqueto y te gustaba verte joven y fuerte. Me parece sentir tus manos surcadas por venas gruesas tan iguales a las mías. Papá tuve la dicha de sentir un amor previlegiado de tu parte, eras el que me sentabas en tus rodillas para darme algún consejo y también para secar alguna lágrima producto de alguna tristeza que hacias desaparecer con tus sabias palabras, el que dentro de la pobreza de las circunstancias se las ingeniaba para alegrarme la vida construyendo algún trencito con latas viejas, con otra un regador con el cual con orgullo te ayudaba, o una pelota de trapos.

Recuerdo con tanto amor esas noches en la cocina, sobando cueros a la luz del candil, cuando la lámpara no funcionaba o el kerosen era poco; yo quería ayudarte pero era duro ese trabajo y había que ser entendido para hacerlo, pero que bello era terminado, nunca ví lazos con mas detalles que los que vos preparabas.

El madrugar era un hábito en tu vida, te encantaba empezar el día mateando con tortas al rescoldo, esas que hacía mamá, los cerdos comian temprano y las gallinas no podian esperar, los perros te seguian en cuanto te veian con la olla vieja curtida de tantos fuegos. Se me hincha el pecho padre cuando recuerdo lo querido y respetado que eras en aquel pueblo. No hiciste ni segundo grado pero mas de uno se sacaba el sombrero cuando te escuchaba o escribias alguna nota para el Jefe de Riegos.

Siempre te preocupaste por aprender lo que lo que el destino no te daba. Ni hablar del esfuerzo que hacias para que no nos faltara el pan en la mesa, 11 hijos no deben haber sido cosa facil. Todavia veo el brillo de tus ojos el día que compraste el rancho a Renato, era de pichana, barro y puerta de latas, te acordás, solo una cocina y un dormitorio que dividiste para preservar tu intimidad con mamá. Y poco a poco fuiste levantando la casa nueva, cocina, comedor aparte y tres dormitorios, todo un lujo comparado con el rancho. Se hacian pocas las manos para tanto trabajo si hasta Dorita y yo que eramos las mas chicas serviamos para pasar ladrillos, recuerdo que era agosto cuando nos mudamos hacía mucho frío todavía y faltaban los vidrios a las ventanas, les pusiste plastico transparente. Pero había piso “la pucha” eso si que era bueno no tendriamos que barrer sobre tierra húmeda. Para vos fue el mayor logro.

Pienso lo dificil que fue tu vida, viejo querido que te criaste solo practicamente allá lejos en el campo al cuidado de algun paisano que te daba techo a cambio de algunos mandados. Me duele el pecho recordando la historia de labios de mamá, esperaste varios años esa carta de la abuela que mandaría a buscarte cuando a ella le fuera mejor en el pueblo. Y esa carta llegó cuando ya tenias 9 años e hiciste un camino de muchas leguas por dias largos pero lleno de gozo. No habías sido abandonado, la abuela te estaba esperando, en ese camino te alimentabas de algún conejo que cazabas cuando la suerte te ayudaba. Como no creer en Dios si te cuidó para que llegaras vivo a destino, con tan solo un morral con trapos viejos. Hoy recuerdo todo eso papá, nunca tuvimos luz electrica, ni tele ni heledera, había que conformarse con una fiambrera para que la carne estuviera aireada, pero como disfrutabas de aquella radio vieja. Hoy las cosas han cambiado sabés, yo tengo luz y agua potable y cosas que ni imaginas, como tecnología nueva, pero estoy segura que si bajaras y vieras ahí mismo querrias irte  de nuevo ya casi no existen los consejos de los viejos, tu grandeza y el amor que nos dejaste de herencia llena de recuerdos imborrables que atesoro de esos tiempos y una sola foto desteñida por los años, no había plata para eso y un mundo de vanidades no nos hace falta viejo. Hoy Hugo compensa esa parte mira cuantas fotos tengo acá, las retoca y les pone fondos mágicos como me gustan a mí, pero quedate tranquilo, que sigo siendo la misma, es solo papel pintado.

Ya sé como vos decias que en las cosas simples está el secreto de la felicidad. Como aquellas noches en que el calor nos sofocaba y vos ponias los pellomes en el patio y nos dormiamos cara al cielo contemplando las estrellas. Hoy tu nieto se maravilla cuando le cuento de aquello, se asombra y urga en mis recuerdos queriendo saber mas. Como a mi a el le gustan los perros y se emociona cuando le cuento de “bobi” ese perrazo que debiste sacrificar porque se puso rabioso y te arrancó lágrimas al hacerlo. Después viendo la letra de esa milonga de Argentino Luna “malebo” veo el vivo reflejo de la historia de “bobi”, ni que te hubiera conocido viejo. Marcos sabe tanto de ti por mi caudal de recuerdos y solo puede decir ¡Que groso que era el abuelo!

Marcos, mi Padre y yo


Una de las tantas (pese a que no son muchas) amigas que me ha dado el acceso a internet es Palmira. Su hija Hillary es sorda y con su madre compartimos temas que nos hacen pensar acerca de las dificultades del sordo. Ella me envió un testimonio, de Anabel, solamente reproduzco una partecita, la nota completa la pueden ven en: http://anabelchupete.blogspot.com/2008/05/rechazada-por-mi-silencio.html
RECHAZADA POR MI SILENCIO
Hola me llamo Anabel, soy una chica de 24 años, hasta aquí todo normal, lo único es que soy sorda. Mi vida ha tenido altibajos, pero últimamente lo he pasado mal. ……   Mis padres no paraban de ir de un sitio a otro para poder recuperarme. ……..   Cuando fui por primera vez al colegio yo iba contenta pero hay empezó mi calvario, ………    los profesores eran buenos y nos ayudaban mucho, los demás niños no. ……..   Un día mi madre escuchó a otra madre decir que a los niños sordos tenían que ponerlos aparte porque sino atrasarían a los demás, eso enfureció a mi madre que se fue derecha a hablar con el director. ……….   Cuando cambié y fui al instituto pensé que cambiaría algo, error, fue peor. Las humillaciones eran más grandes todos me rehuían, yo tenía una intérprete de Lengua de Signos, y a través de ella, mis padres se enteraron de que me quería matar. Hice un dibujo donde explicaba que quería morir. ………..   Aquello paso y cambié de instituto, nuevas ilusiones y fatal desencanto. ……….   En el 2006 me hice el implante coclear, no me ha servido porque no he puesto interés, no tengo con quién salir, siempre estoy en casa, ………    He intentado integrarme en este mundo y no me han dejado, quiero ser fuerte y valiente y a personas. Gracias a mis padres y mi hermano y a mis amigos sordos y oyentes que aunque sean pocos están ahí cuando los necesito.
Más allá de mi nota que sigue, quiero dar una respuesta a todos aquellos que con o sin razón nos quejamos, y quiero poner de ejemplo a una persona que admiro por su entereza. Es Nick Vujucic que con su testimonio de vida me deja sin palabras. Sin conocerlo puedo amarlo y solo quiero dejar una evidencia fotográfica de su vida. En Goggle pueden leer sobre él y escuchar sus sabias palabras.
En esta nota voy a hablar de un tema que a veces nos resulta difícil, o simplemente al que le huimos: se trata de situaciones y vivencias por las que nos ha tocado pasar alguna vez, no creo en excepciones ni que haya persona al menos discapacitada, que no le haya pasado. Volviendo a Anabel, veo tanto dolor, resentimiento y amargura en esta joven, que pienso cuán grande es el dolor de esos padres, como el de tantos otros. Personalmente, a modo de consuelo, se me ocurre contarles parte de mis experiencias, y la forma en que trato de llevar esa partecita mía, por si a alguien le sirve.
En este blog siempre trate de ser positiva, atenuando dolores y dando un poco de fuerzas a quienes las necesiten, pero obviamente cada uno tiene el derecho y la libertad de llevarlo según su criterio y convicción, yo en lo personal trato de ver las cosas de manera diferente, aunque los problemas más de una vez me superaron. La etapa más difícil fue en mi niñez y juventud y paso a relatar algunas de las tantas dificultades a las que sobreviví y que hoy tomo como hechos que me ayudaron a crecer.
Claro que la escuela es difícil y cierto también que hay personas crueles e insensibles, que no se detienen a ver el dolor que causan en más de una ocasión. Recuerdo de una: en los recreos del cole se tocaban dos campanas para regresar al aula, con la primera nos deteníamos en el lugar, con la segunda nos encaminábamos al aula, al tiempo que éramos controlados por la maestra de turno. En esa ocasión la maestra de turno desconocía mi discapacidad, y jugando a la mancha toco la primera campana y al no escucharla yo seguí corriendo. Como se supone que era una infracción, la maestra me llevó de una oreja y me pasó frente a todos mis compañeros. Según ellos, más de uno le gritó que yo era sorda, pero ella sin hacer caso en ese momento me dejó castigada una hora al sol no sin antes recriminarme y diciéndome vaya a saber cuantas palabras sin sentido que ahora creo fue mejor que no escuchara, ella estaba convencida que así aprendería la lección, y yo solo lloraba avergonzada, sintiéndome impotente y sin derecho a replicar ya que de nada serviría. Cuando llegué a casa no comenté nada por temor a otra reprimenda.
Este es solo un hecho de los tantos que gracias a Dios he rebuscado en mis recuerdos ya que considero que no ayuda mortificarse con ellos. Mejor me nutro de cosas y personas buenas que son lo que valen la pena. Y de cada mala experiencia rescato lo mejor. No hace mucho mi amiga Paula Vanesa (oyente y cantante) nos invitó a los sordos a participar de una actuación suya, para que hiciéramos algo en nuestra lengua, incluía una poesía hecha por el grupo y una canción que haría yo. Al momento de subir al escenario la comisión municipal dio la orden de que los sordos no participáramos, Paulita como buena defensora de los discapacitados, me arrastró hasta el escenario para que juntas la interpretáramos, ya que yo no quería. Un poco a disgusto empecé a cantar en señas, y pude ver en la multitud a mi amiga Gilda diciéndome con sus manos, ¡que hermoso! y sentí orgullo, fuerza y mi espíritu se elevó a lo máximo y pensé, mientras haya un sordo al que le guste lo que hago que importa la opinión de unos pocos.
Así como esa hubo otras situaciones, y en oportunidad de la actuación en la casa de la cultura pasó lo mismo, con esa misma comisión, pero en vez de caernos nos envalentamos apoyados por un grupo de amigos oyentes (bellísimos) que ayudaron y pudimos actuar. En esa oportunidad recuerdo que no permitieron que recibiéramos las flores que nos quisieron acercar (parece mentira pero es así).
Siempre hemos sido y seremos marginados, por una parte de la sociedad, pero yo apuesto a los que nos quieren y nos aceptan y olvido con facilidad estas situaciones, así me mentalizo para vivir mejor, y creo que me ha dado resultado. Como ya he dicho en otras oportunidades soy bastante crédula y soñadora sin importar que ya casi tengo 50 años, sigo creyendo en los milagros, mas la fantasía que le pongo a mi imaginación que es grande jeje hacen que por ejemplo esa música que me cuesta escuchar la sienta más bonita que los oyentes, -por mi predisposición—
Creo que son mecanismos de compensación de la discapacidad, y estoy segura que los ciegos con una imaginación como la mía ven los colores más bonitos y brillantes que nosotros los videntes. Muchas cosas podría contarles que seguro les costaría creer y entender, el poder de la mente es maravilloso. Creo que siempre zafé, en más de una, gracias a que vivía en las nubes; no obstante también tuve algunas desilusiones inventándome un mundo maravilloso, esto no significa que mi vida fuera un jardín de rosas. Más de una vez, como esta chiquita quise morir y también me planteaba porqué me había tocado ser diferente, pero bastaba cualquier oportunidad para creérmela y subirme al caballo jeje como digo yo. Cuando tenía 14 años entré a trabajar a una fábrica de frutas junto a mis hermanas; como íbamos juntas a revisación médica no fue difícil pasar ya que a las preguntas del médico respondían ellas, en la segunda temporada, o el médico estuvo más atento o se dio cuenta, el caso es que no permitió que respondieran por mí, eso hizo que no firmara mi permiso hasta que comenzara un tratamiento auditivo. Lejos de bajonearme sentí que tocaba el cielo con las manos, ¡Oh Dios!, sentí que él había escuchado mis ruegos y por fin me vería un especialista, que alegría, no les dije que siempre me las creía fácil? Qué bueno pensaba, creía que la sordera era igual a una angina, jaja me darían unas pastillitas y sería oyente. Siempre soñé con ese día, en casa nunca me habían llevado a hacerme ver, era otra época, éramos muy pobres, quizás también ignorantes, el caso es que como la sordera no duele (no físicamente), nunca me habían hecho ver, nunca cuestioné eso, tampoco lo voy hacer ahora. Si estaba bien o no Dios sabe y eso me basta. En ese momento estaba tan feliz, pensaba que se me habían acabado todos los problemas, sería oyente, igual a los demás y era lo único que me importaba. Con mis primeros estudios fui a la consulta médica, grande y triste fue mi sorpresa al enterarme que no tenía cura, es mas empeoraría. Creo que esa fue mi primera crisis, seguramente hubieron otras pero no como ésta .Creo que ahí mamá y papá después de dejarme llorar hasta cansarme y descargar lo que guardaba dentro de mí se dieron cuenta lo infeliz que me sentía. Fue bueno para todos, me apoyaron y consolaron de tanto agobio y amargura que sentía, y en la próxima visita al médico mi hermana Mecha me ayudó para enfrentar mejor las cosas. El médico sugirió audífonos y como ya dije que éramos muy pobres creo que no se pudieron comprar, tampoco puse mucho de mí para conseguirlos, ya que se los había visto a otra chica y me parecían horrendos y aún con audífonos ella era sorda. Seguí con mi vida, el médico firmó mi permiso para trabajar, con la sugerencia de hacerlo en lugares específicos y lejos de peligro, eso levantó mi ánimo, fue un alivio, no tendría que ir a la cosecha, la que no me gustaba y parecía ser el único trabajo en el que calzaba.
A esto hay que agregarle que más de uno persona cree que los sordos somos también lentos de neuronas ya que en más de una ocasión he visto gestos de ese tipo cuando se han dirigido a mí en situaciones en las que no entiendo nada. Un caso curioso me ocurrió hace poco, acá en Mercedes, una chica que estaba rindiendo las finales para trabajadora social, fue a entrevistar a mi esposo, en referencia a mi discapacidad jaja ahí me entero que también nos creen extraterrestres, imaginen que hasta le preguntó cómo era el sexo con los sordos.
Más de una vez salen estas charlas con mis amigas sordas, sobre las cosas con las que tenemos que lidiar desde siempre. El otro día me contaba una de ellas que cuando era chiquita en casa con su madre y hermana eran muy unidas, y siempre la situación se prestaba para largas charlas en las que obviamente ella quedaba descolgada, veía a su madre y hermana conversar y moría por saber, su madre se detenía cada tanto y le trasmitía parte de la charla, nunca quedaba satisfecha porque se daba cuenta que las charlas eran largas y a ella siempre se la hacían corta. Lo gracioso fue cuando ella tuvo sus propios amigos que compartían señas, su madre quería saber de que hablaban y ella se desquitaba haciéndosela corta también. Hoy adulta, tiene una hermosa relación con su madre y hermana, porque su mente también creció y te das cuenta que tampoco es fácil para el oyente., Al igual que yo, agradece cada minuto que nos dedican, si tenemos paciencia amor y sabiduría probablemente pudiéramos integrarnos mejor.
Un hecho concreto de ello, fue el comienzo del plan de inclusión social acá en la provincia de San Luis; la Sra. Sonia Farías profesora de LSA presentó un proyecto que incluía la integración de sordos y oyentes. Fue magnífico, la mejor experiencia de ese tipo que haya vivido. Al principio se palpaba en ambos grupos, el temor y desconcierto de si sería posible; algunos oyentes se acercaron por curiosidad, otros lo tomaron como un gran desafío y vaya a saber uno con que otras expectativas. A su vez los sordos también teníamos las nuestras, algunos reacios al acercamiento, quizás por temores a ser rechazados o por pasar situaciones a las que estamos acostumbrados. Para asombro de todos nos convertimos en un grupo fuerte, con lazos que aun hoy nos mantienen unidos a pesar de que nos separaron. A nosotros los sordos nos dio la posibilidad de creer que la integración es posible, sacamos ventaja del tiempo que pasamos juntos, aquellos sordos que no tenían lectura labial empezaron a entenderla.
Los oyentes pusieron fuerza y alma y nos dieron lo mejor de ellos. Alejandra Almirón la interprete más querida y solicitada por nosotros los sordos, aunque no hacía falta pedirle nada, Ale siempre estaba atenta de que estuviéramos informados, sin que nos perdiéramos de nada; también contamos con su amistad dentro y fuera del trabajo, y de su corazón grandote que hace que hoy le robe horas a su tiempo ayudando a algunos compañeros sordos que tienen otros problemas de salud y afecto. Pablo es otro amigo, ya saben de él pues siempre lo estoy nombrando, Nancy, la gran compinche, Paula, José Luis (Tato), Gus, Andrea, Romina, Julieta, Paola, Ariel, Miguel, Leticia, Andru, Analía, Rosa, Paola, Adriana, Lili, Rosita, Leo, Jorge, Kari, María, Marta y Valeria y a otras que llegaron después como Elba y Sandra. Siempre están ahí para nosotros, haciendo realidad el propósito de Sonia Farías y el sueño nuestro de integrarnos.
Lástima que como todas las cosas realmente buenas, se terminó, por determinación de quienes no supieron ni entendieron que le cortaban las alas a nuestra magia. A pesar de todo, seguimos soñando y creyendo que algún día podamos integrarnos de igual forma al mundo. Para eso sería importante empezar por hacer obligatorio la LS, con una ley que la respalde, pero una ley que se respete, no como por ejemplo la ley de transporte gratuito, que es una vergüenza; no es fácil conseguir los pasajes, y cada vez que los solicitas te miran como si estuvieras mendigando o directamente te los niegan, si a eso le sumas que hay que presentar una cantidad x de papeles justificando discapacidad. Qué ironía es este mundo, cuando buscas un trabajo o algo similar, no te hace falta ningún papel, no más te ven y ya te están diciendo que no podes por ser discapacitado. Bueno no los quiero cansar con negatividades, es por eso que traté de ser breve con las cosas que me pasaron a lo largo de mis años quizás en otra nota cuente mas.
Hablaba de las cosas que facilitarían nuestra integración, también sería bueno concientizar a esa parte de la sociedad que todavía nos rechaza. Si nos sensibilizáramos y solidarizáramos con aquellos que más lo necesitan, esos que luchan a diario con todo tipo de adversidades, entre ellos amigos que me comentan, que a veces las dificultades y los prejuicios ajenos son más difíciles de manejar que los propios. Sufren cuando su familia los presionan a disimular sus audífonos, que no se vean, a otros les privan de hacer señas en público, en definitiva que no  pongan en evidencia su sordera de la cual ellos se sienten avergonzados.
Muchos me preguntan cómo hago yo ya que se sorprenden que me lo tome en solfa (como dice Pepe), y que no me hago problemas por tales y cuales situaciones. Debo confesar que algunas quedan por ahí escondidas, otras ya las superé, fueron parte de una etapa que no quiero repetir. También los años cuentan jaja pero sobre todas las cosas, vivo más en paz porque en ello mi esposo y mi hijo son mi apoyo incondicional para que yo pueda llevar una vida plena y feliz aun con mis limitaciones. Yo os pregunto a quienes hacen víctimas de malos tratos a los discapacitados, que los avergüenza? no hace falta mucho para darse cuenta que vergüenza nos deberían dar otras cosas, que hoy en día se ven potenciadas como el corrupto, el ladrón, el pervertido, también el que discrimina y podría seguir la lista con otros ejemplos que vemos a diario. Yo les digo a esa minoría, porque son unos pocos gracias a Dios, que ustedes tienen una discapacidad mas grande “la ignorancia”.
Y a aquellas personas como Anabel que se sienten heridos y golpeados por esos pocos, que son más las personas magníficas que nos aceptan y nos quieren, que se  abran a ellos porque es triste que el dolor y resentimiento nos impida ver esa parte maravillosa de la sociedad que nos rodea y que es por la que vale la pena seguir luchando y creyendo.
Este es mi homenaje a Manos que Hablan
Un homenaje de Selva a sus compañeros del programa "Manos que Hablan". Los mejores momentos de una integración entre sordos y oyentes que es posible. Gracias a Sonia Farías que lo hizo posible y que lo defendió hasta el final. Un final que por suerte no ha sido tal, pues nos seguimos juntando. Un abrazo fuerte.


Hola amigas/os, acá estoy después de tomarme un tiempo que incluyó vacaciones, peleas con la obra social por mis baterías, y temas cotidianos normales pero que postergaron mi blog.

Aclaración de Hugo: debo confesarme ante uds ya que yo también tuve mi parte como “postergador”. La responsabilidad de subir las entradas y todos los aspectos técnicos del blog son mi labor, y he tenido mucho trabajo y en algunos momentos, pocas ganas. Cuando se pierde el ritmo por las vacaciones, que deberían ser mi estado natural, cuesta volver a trabajar. Sobre todo cuando se tiene una “jefa” como Selvita que no se conforma fácilmente. Mis disculpas para con aquellos que ingresaron al blog y se encontraron con que nada había cambiado.

Estas vacaciones fueron distintas, me tomé mi tiempo para disfrutar de todos los sonidos. Fueron unas “vacaciones sonorizadas” porque salí a disfrutar de mis sonidos, y me llené con todo lo que acaparaban mis oídos. A veces, en algún café me enganchaba en el ruido de la cucharita golpeando el pocillo. Es un sonido hermoso, y por momentos “me copaba” como dicen los chicos ahora y me daba cuenta de ello porque de pronto caía en cuenta que algunas personas me miraban con sorpresa. Jaja, me daba algo de vergüenza y dejaba de hacerlo pero ese ruidito seguía resonando en mi cabeza y me llenaba de satisfacción. Solamente una persona sorda puede entender que una cucharita y una taza pueden producir una mágica pieza musical.

También las charlas con mi familia fueron mejores, aunque debo confesar que después de los videos de Navidad algunos esperaban más de mí. A veces es difícil “cuantificar mis avances” porque no todos tenemos una misma vara para medir las cosas. Seguramente aquellos que no perciben mis avances no son conscientes de cuál ha sido mi punto de partida. Yo soy muy alta -si me mido con Carlitos-, pero muy baja si lo hago con Gus.

El blog es para mí algo de mucha responsabilidad, y siento el compromiso de ser absolutamente fiel con los temas de sordera porque sé que algunas personas que lo leen toman mis palabras como palabra sagrada o algo por el estilo. Y al igual que algunas personas con las que comparto momentos, seguramente aparecerá alguno que diga: música con taza y cucharita?

Puede parecer poca cosa, pero forma parte de un mundo de sonidos, pequeños, novedosos, intensos, confusos, feos y agradables, estridentes, desconocidos que cada día se hacen más identificables y que llenan mi duro mundo de silencio. Hacen ruido las hojas cuando las mece el viento, las cuerdas de la guitarra de mi hijo suenan todas distintas y también hacen ruido los autos que antes se me venían encima y yo ni enterada. Benditos sonidos que me cambiaron la vida.

Esto es lo que más me conforma, que no es lo que creo sino lo que la gente que me conoce dice, que ve un gran cambio de actitud en mi luego del implante. Estoy convencida que es así, y es bueno que mencione el otro cambio de actitud, el previo, el que ocurrió cuando acepté y dejé de sufrir mi sordera. Pero eso será tema de otra entrada.

Volviendo a mis vacaciones sonoras les cuento que me llené de las voces de mis hermanas, mis sobrinas y mi querido San Rafael. Puedo asegurarles que no todas las ciudades “suenan igual” y de ello dará fe seguramente mi implantada amiga Olivia: Oli, suena distinto Brasil verdad?.

Mis ojos siempre escucharon por mis oídos, los colores suenan distintos, las calles también y ahora puedo asegurar que las personas suenan distinto. Algunas me hacen gracia, otras me sorprenden pero todas son música para mis oídos. Y espero que quede claro que fueron muchos años de sorda, que sigo leyendo los labios, que sigo llevando mi libreta y mi lápiz para esos casos en los que no entiendo y en los que no quiero hacer perder el tiempo a los demás, y que dependiendo de la situación, sigo teniendo problemas, pero ¡gracias a Dios que tengo mi implante¡

Estas vacaciones me las pasé charlando, participando mucho más de las charlas cuando habían más de dos personas, me escuché todo y me alegré por ello. Seguramente me perdí otras tantas cosas, pero no me importa demasiado, me lleno con lo que escucho y estoy agradecida de ello. Los sonidos cotidianos hacen que dentro mío vibre todo como una música, aunque todavía me cuesta discriminar y entender los mil sonidos que me llegan, les puedo asegurar que estas vacaciones han valido la pena.

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